Galería Borghese
Galería Borghese
Contenidos de esta página sobre Roma
- Visita guiada por la Galería Borghese
- Historia de la Galería Borghese
- Qué ver en Galería Borghese
- Las obras que no puedes perderte
- Las esculturas de Bernini
- Los Caravaggios de la colección
- La pinacoteca: segunda planta
- El sistema de reservas: lo que tienes que saber
- Consejos para tu visita a la Galería Borghese
- Villa Borghese: mucho más que un parque
- Precios 2026
- Visita guiada por la Galería Borghese
- Horarios
- Dirección
- Cómo llegar

Si te gusta la cultura en su máxima expresión, la Galería Borghese es uno de los museos de Roma que debes conocer en tu visita a la ciudad. Verás una colección de los máximos maestros italianos y podrás pasear por Villa Borghese, el principal parque de Roma y sede de este prestigioso museo.
Historia de la Galería Borghese
La historia de este museo empieza en el siglo XVII con un hombre de gustos muy exigentes: el Cardenal Scipione Borghese, sobrino del Papa Pablo V. Scipione era un coleccionista obsesivo. Pagaba fortunas por las mejores obras de su época, pero también usaba su influencia para conseguirlas de formas menos ortodoxas.
El ejemplo más conocido es el de Caravaggio. Cuando el pintor mató a un hombre en 1606 y huyó de Roma, Scipione aprovechó para confiscar varias de sus obras. Así acabaron seis cuadros de Caravaggio en la colección Borghese, convirtiendo al museo en uno de los mejores lugares del mundo para ver su trabajo.
La villa fue construida entre 1613 y 1616 como una «casino» de recreo, es decir, una residencia de verano y sala de exposición para impresionar a sus invitados. Más tarde, en 1902, la familia Borghese vendió la colección al Estado italiano, que la abrió al público.
Qué ver en Galería Borghese

El bonito edificio que lo alberga, llamado Villa Borghese Pinciana, está ubicado dentro de los jardines de Villa Borghese, un parque público de Roma (80 hectáreas) con bonitos jardines de estilo italiano, varias fuentes, museos y atracciones como alquiler de bicicletas o carros a pedal para recorrerlo.
Su pinacoteca, o galería de pinturas, es probablemente la más rica de Italia, con obras de Caravaggio, Tiziano, Rubens, Rafael, Bernini y Sanzio, entre otros. Si te apasionan las colecciones de arte privado en Roma, también merece la pena visitar la galería del Palacio Doria Pamphilj, una mansión nobiliaria del centro que conserva pinturas de Velázquez y Caravaggio.
El edificio no tiene dimensiones muy amplias. De hecho, sólo se aceptan 360 personas dentro del museo de forma simultánea. Por esto, para acceder a la Galería Borghese te recomendamos reservar con anticipación. Disfruta de la entrada a la Galería Borghese con acceso rápido y reserva garantizada.
Las obras que no puedes perderte
El museo está dividido en dos plantas: la planta baja con la colección de escultura y la planta alta con la pinacoteca. Cada planta tiene sus joyas propias. Te explico cuáles son las más importantes.
Las esculturas de Bernini
Gian Lorenzo Bernini es el gran protagonista de la planta baja. Hay cuatro esculturas suyas que por sí solas justifican la visita al museo. Las hizo siendo muy joven, entre los 20 y los 25 años, y siguen siendo consideradas las mejores esculturas del Barroco.
- Apolo y Dafne (1622-1625): la escultura más famosa del museo. Captura el momento exacto en que la ninfa Dafne se convierte en laurel para huir de Apolo. El mármol parece piel real, hojas reales, viento real. Es difícil creer que sea piedra.
- El rapto de Proserpina (1621-1622): muestra a Plutón llevándose a Proserpina al inframundo. Si miras los dedos de Plutón hundiéndose en el muslo de ella, no puedes creer que sea mármol. Es uno de los mayores logros técnicos de la historia del arte.
- David (1623-1624): a diferencia del David de Miguel Ángel, este no está en reposo. Está en plena acción, con la honda tensa, la cara concentrada. Se dice que Bernini usó su propio rostro como modelo.
- Eneas, Anquises y Ascanio (1618-1619): un grupo escultórico en tres generaciones, hecho cuando Bernini tenía solo 20 años. Su padre Pietro también participó en parte de la obra.
Los Caravaggios de la colección
La Galería Borghese conserva seis cuadros de Caravaggio, la mayor concentración de su obra en un solo espacio privado. Son pinturas de un dramatismo brutal: luces que salen de la oscuridad, caras con expresiones reales, escenas violentas tratadas con una honestidad que escandalizaba en su época.
- San Jerónimo escribiendo (1605-1606): un anciano inclinado sobre un libro, iluminado por una luz casi teatral. Pintado justo antes de que Caravaggio huyera de Roma.
- La Madonna dei Palafrenieri (1605-1606): la Virgen, el Niño Jesús y Santa Ana aplastando una serpiente. La Iglesia rechazó el cuadro por considerar que María y el niño eran demasiado humanos, demasiado ordinarios. Scipione lo compró de inmediato.
- David con la cabeza de Goliat (1609-1610): una de las obras más impactantes. David sostiene la cabeza cortada de Goliat, y ese rostro decapitado es un autorretrato del propio Caravaggio. Algunos historiadores creen que fue un regalo simbólico al Cardenal Scipione para pedir el perdón papal.
La pinacoteca: segunda planta
La planta alta es la pinacoteca, donde encontrarás paneles de los grandes maestros del Renacimiento y el Barroco. Aquí hay tres piezas que no debes perder:
- La Dama con unicornio de Rafael (h. 1506): un retrato femenino sereno y misterioso. La identidad de la joven nunca se ha confirmado. Debajo de la pintura, análisis con rayos X revelaron que originalmente sostenía un perro, no un unicornio.
- Amor sacro y amor profano de Tiziano (1514): una de las pinturas más debatidas del Renacimiento. Muestra a dos mujeres, una vestida y una desnuda, junto a un sarcófago. ¿Cuál es el amor sagrado y cuál el profano? Los expertos todavía no se ponen de acuerdo.
- Paulina Bonaparte como Venus victoriosa de Canova (1805-1808): Napoleón no quería que nadie la viera. Paulina, en cambio, la mostraba con orgullo. Es una de las obras neoclásicas más sensuales que existen.
El sistema de reservas: lo que tienes que saber
La Galería Borghese tiene una regla que no tiene ningún otro museo de Roma: solo se permiten 360 personas dentro al mismo tiempo, y las visitas están divididas en turnos de 2 horas. Cuando tu tiempo acaba, tienes que salir. No hay excepciones.
Esto tiene una parte buena y una parte mala. La parte mala: tienes que reservar con semanas o incluso meses de antelación, especialmente en temporada alta (abril a octubre). La parte buena: nunca hay aglomeraciones. Puedes acercarte a las esculturas de Bernini y mirarlas de cerca sin empujones. Eso es algo que no puedes hacer en los Museos Vaticanos.
¿Cuándo reservar? Si viajas en verano, reserva con al menos 4-6 semanas de antelación. En temporada baja (noviembre a febrero), con 1-2 semanas suele ser suficiente. Los fines de semana se agotan antes que los días de semana.
Puedes comprar tu entrada reservada a la Galería Borghese con audioguía y conseguir más flexibilidad en fechas. También puedes entrar gratis al Museo Borghese con el pase turístico Roma Pass de Go City.
Consejos para tu visita a la Galería Borghese

- Llega 15 minutos antes de tu turno. El acceso cierra puntual. Si llegas tarde, puedes perder la entrada.
- Hay audio-guías en español disponibles. Son muy recomendables, especialmente para las esculturas de Bernini. Te explican el contexto histórico de cada pieza en pocos minutos.
- Es obligatorio depositar todo tipo de bolso, cartera, cámara, cámara de vídeo, paraguas en el guardarropa del museo. Ve con lo mínimo.
- Está totalmente prohibido tomar fotografías y vídeos. Nada de móvil, nada de cámara. Disfruta con los ojos.
- Dos horas son suficientes si sabes qué quieres ver. Si vas sin guía y sin preparación, el tiempo se puede quedar corto para absorberlo todo. Te recomendamos estudiar las obras principales antes de la visita.
- Después de la visita, pasea por Villa Borghese. El parque es enorme y muy bonito. Puedes alquilar una bicicleta, sentarte junto a un lago artificial o acercarte a la terraza del Pincio para ver Roma desde arriba.
Junto a este museo, en los jardines del parque Villa Borghese, se encuentra también la Galería Nacional de Arte Moderno.
Villa Borghese: mucho más que un parque
Villa Borghese es el pulmón verde de Roma. Con sus 80 hectáreas, es el tercer espacio verde más grande de la ciudad. Pero no es solo un parque para pasear: tiene tres museos, un zoológico, un lago con barcas de alquiler, un anfiteatro, y varias terrazas con vistas panorámicas.
La Terraza del Pincio es uno de los puntos más visitados. Desde allí se ve toda Roma: el Vaticano, el Castel Sant'Angelo, el Panteón, los campanarios de las iglesias del centro histórico. Es especialmente bonita al atardecer.
Si vas con niños, el parque tiene zonas de juego, carros a pedal con forma de coche y un pequeño tren de juguete. Es una buena forma de combinar cultura y ocio en el mismo día.
Precios 2026
Billete normal: 15€. Entre 18 y 25 años: 4€. Menores de 18 años y mayores de 65: 2€.
A esto hay que sumar la reserva obligatoria de 2€ por persona, que se paga en todos los casos. Sin reserva previa no podrás entrar, aunque haya plazas disponibles en el momento.
Los primeros domingos de cada mes, la entrada a muchos museos italianos es gratuita. Sin embargo, la Galería Borghese no participa en los días gratuitos del Ministerio de Cultura porque es una fundación privada. La tarifa de reserva se aplica siempre. Si quieres aprovechar esas jornadas en otros espacios, consulta nuestra guía de museos de Roma con entrada gratuita.
Horarios
De martes a domingo, desde las 8.30 horas hasta las 19:30 horas.
Cierra los lunes, el 1 de enero y el 25 de diciembre.
Dirección
Piazzale del Museo Borghese, 5
00197 ROMA
Cómo llegar
Metro: Linea A, parada «Piazza di Spagna» (seguir las señales: Villa Borghese – Via Veneto)
Buses: n° 5, 19, 52, 53, 63, 86, 88, 92, 95, 116, 204, 217, 231, 360, 490, 491, 495, 630, 910, 926
A pie desde el centro: desde la Fontana di Trevi son unos 25 minutos andando hacia el norte. Es un paseo agradable que atraviesa el barrio Trevi y sube por Via Veneto. Desde la Plaza de España (Metro Línea A) son solo 10-15 minutos a pie subiendo por la colina del Pincio.